¿Qué flequillos se están pidiendo en Buenos Aires?
El cortina es el que más se pide y el que más margen deja: se abre al medio, enmarca la cara por los dos lados y se puede llevar hacia atrás cuando molesta. Al crecer no se convierte en un problema, se convierte en capas de cara, que es exactamente lo que la gente quiere igual.
El recto cae parejo sobre las cejas, define muchísimo y perdona poco. El desmechado deja las puntas irregulares y algo de frente a la vista, así que pesa menos. Y el baby bangs, por encima de las cejas, es un compromiso serio: mientras crece no hay forma de disimularlo.
¿Tu frente y tu textura bancan un flequillo?
La frente no decide si podés o no: decide cuál. Con frente alta tenés casi toda la carta disponible, porque el flequillo equilibra la proporción sea cual sea. Con frente corta, un recto pesado la satura y la acorta todavía más, y el cortina resuelve el mismo deseo dejando el centro despejado.
Y la textura decide cuánto trabajo te va a dar cada mañana. En lacio se acomoda solo. En ondulado, o lo secás con cepillo todos los días o se te abre al medio. En pelo enrulado el flequillo recto directamente no existe: se convierte en un volumen redondeado con forma propia, que es lindo, pero hay que quererlo así.
¿Qué le hace el invierno porteño al flequillo?
Buenos Aires tiene humedad alta casi todo el año por el río, pero adentro pasa lo contrario: la estufa y el aire acondicionado en calor secan el ambiente y cargan el pelo de estática. El flequillo, que está pegado a la piel de la frente, es la zona que primero lo acusa.
A eso sumale el gorro. Entre junio y agosto un flequillo recto se aplasta con el gorro, se marca y ya no se levanta hasta el lavado siguiente. Es la razón práctica por la que mucha gente estrena flequillo en primavera y no en invierno, y es un dato que casi nunca aparece en las guías.
¿Cuánto mantenimiento pide de verdad?
Un flequillo recto necesita retoque cada tres o cuatro semanas para conservar la línea. Muchas peluquerías te lo hacen sin cobrar o cobran muy poco si sos cliente, y conviene preguntarlo el mismo día que te lo cortan, porque son entre diez y trece retoques al año.
El cortina se estira a seis u ocho semanas sin problema. Esa diferencia, trece visitas contra siete, es la razón concreta por la que se volvió el favorito de quien no quiere sumar una obligación mensual más a la agenda.
¿Cómo se deja crecer sin pasarla mal?
El tramo feo es cuando llega justo a los ojos, entre el mes tres y el cinco. Ahí es donde la mayoría se rinde y vuelve a cortarlo, y el ciclo empieza de nuevo. Saber que ese tramo dura unas ocho semanas y no es para siempre ya ayuda bastante.
La técnica es convertirlo en otra cosa en lugar de esperar quieta. Pedí que te lo desmechen y te lo alarguen hacia los costados para que se lea como capas de cara, y mientras tanto usá la raya al costado. Con ese camino, un recto se integra a la melena en seis a diez meses sin una etapa realmente incómoda.
Preguntas frecuentes
¿Cómo se dice bangs en Argentina?
Flequillo. Es la palabra corriente en todo el país y la que vas a escuchar en cualquier peluquería. No se usa capul, que es colombiano, ni cerquillo, que es peruano, ni chasquilla, que es chilena. Si pedís cualquiera de esas te van a entender por contexto, pero flequillo es lo que se dice acá.
¿Cuánto sale cortarse el flequillo?
Es de los servicios más baratos de la peluquería y en muchos lugares te lo hacen de onda si te cortaste el pelo ahí. Cuando se cobra aparte, se cobra como un servicio corto y no como un corte completo. Preguntalo el primer día, porque un recto son diez o trece retoques por año.
¿Qué flequillo va mejor con cara redonda?
El cortina, porque abre el centro y estira en lugar de cerrar. Un recto pesado sobre cara redonda tiende a acortarla todavía más. Dicho esto, la forma de la cara pesa menos de lo que dicen las guías: influyen más la altura de tu frente y qué tan grueso sea tu pelo.
¿El flequillo le queda al pelo enrulado?
Se puede, con una condición: bajar la expectativa de línea recta. En rulo se corta bastante más largo del punto donde lo querés, porque después se recoge, y lo que queda es una masa redondeada que rodea la frente. Es un flequillo hermoso y con carácter propio, pero no se parece al de la foto en lacio.
¿Se puede probar un flequillo sin cortarlo?
Sí, y es la categoría donde más sirve hacerlo, porque la decisión se toma en un minuto y se revierte en meses. Con una selfie de frente vas a ver el recto, el desmechado y el cortina sobre tu propia frente, con tus cejas y tu nacimiento de pelo reales en la imagen.

