¿Qué diferencia hay entre mechitas, claritos y reflejos?
En el uso corriente, mechitas es el término general para el aclarado por secciones, claritos suele referirse a mechitas finas y poco contrastadas, y reflejos apunta más al cambio de tono que a la aclaración: se busca que el pelo tenga otro brillo, no que se vea más rubio.
Como los tres se usan sueltos y sin acuerdo, conviene no confiar en la palabra y definir dos parámetros concretos: qué tan gruesa va cada sección y cuántos niveles por encima de tu base querés llegar. Con esos dos números, cualquier colorista te entiende sin importar cómo lo llames.
¿Cuánto contraste conviene sobre pelo oscuro?
Menos del que uno cree al mirar fotos. Sobre una base oscura como la argentina, subir muchos niveles de golpe deja un contraste rayado que se lee como mechitas de los dos mil y que además exige llegar a un amarillo que castiga mucho la fibra.
Dos o tres niveles por encima de tu base, en secciones finas, dan la sensación de luz sin que se vea el trazo. Es la diferencia entre que se note que te hiciste algo y que se note qué te hiciste, y en general lo primero es lo que la gente quiere.
¿Cada cuánto hay que retocar la raíz?
Ahí está la trampa de esta técnica. Como las mechitas clásicas arrancan en el nacimiento, el crecimiento deja una línea visible y hay que volver cada seis u ocho semanas. Es un calendario bastante más exigente que el del balayage, que no toca la raíz y se estira a tres o seis meses.
Si esa frecuencia no te cierra, existen versiones pensadas justo para eso: mechitas que arrancan unos centímetros más abajo, con la raíz difuminada a propósito. Pedilo con esas palabras, porque si no lo aclarás la aplicación estándar va a salir del nacimiento.
¿Cómo se pide sin que salgan rayadas?
Pedí secciones finas y difuminado en la raíz, y mostrá una foto de algo parecido a tu base actual además de la foto del resultado. Sin la primera, tu colorista no tiene forma de saber cuántos niveles tiene que subir, que es el dato que determina todo lo demás.
Y aclará dónde querés más luz: alrededor de la cara, en las puntas, o parejo por toda la cabeza. Son tres pedidos distintos que muchas veces se resumen en la misma palabra y que dan resultados que no se parecen entre sí en absoluto.
¿Qué les hace el verano a las mechitas?
El sol y el cloro las levantan más de lo que estaban, y las vuelven amarillas o anaranjadas. Es la razón por la que en marzo las peluquerías se llenan de gente pidiendo matiz, y por la que conviene hacerse las mechitas en noviembre asumiendo que van a virar.
Prevenir es más barato que corregir: agua dulce y acondicionador sin enjuague antes de entrar a la pileta, sombrero en las horas de sol fuerte y un shampoo matizador cada tantos lavados. Nada de eso reemplaza el matiz en la peluquería, pero reduce bastante cuánto vas a necesitarlo.
Preguntas frecuentes
¿Mechas o mechitas, cómo se dice acá?
En Argentina se dice mechitas en el habla diaria, y también claritos o reflejos según el efecto. Mechas se entiende perfectamente y aparece en textos, pero en la peluquería vas a escuchar el diminutivo. Lo importante no es la palabra sino aclarar el grosor de las secciones y cuántos niveles querés subir.
¿Cada cuánto hay que retocar las mechitas?
Cada seis u ocho semanas si arrancan en la raíz, porque el crecimiento deja una línea visible. Si pedís que arranquen unos centímetros más abajo con la raíz difuminada, podés estirar a tres o cuatro meses. Ese pedido hay que hacerlo explícito: la aplicación estándar sale del nacimiento.
¿Qué conviene, mechitas o balayage?
Depende de qué te moleste más. Las mechitas dan un aclarado más parejo y controlado pero te atan a un retoque cada dos meses. El balayage no toca la raíz, así que crece sin marcar y se estira a tres o seis meses, pero la primera sesión es más cara y el resultado es menos uniforme.
¿Cuántos niveles conviene subir sobre pelo oscuro?
Dos o tres por encima de tu base, en secciones finas. Subir más de golpe sobre pelo argentino, que tiene mucho pigmento cálido de fondo, deja un contraste rayado y obliga a llegar a un amarillo que la fibra paga caro. La luz se construye mejor en dos etapas separadas.
¿Por qué se me pusieron amarillas en verano?
Por el sol y el cloro, que levantan el aclarado más allá de donde estaba y dejan a la vista el fondo cálido. Es lo que le pasa a casi todo el mundo en marzo. Se resuelve con un matiz, y se previene bastante con agua dulce antes de la pileta y shampoo matizador cada tantos lavados.
¿Cómo veo cuánto contraste me queda bien?
Con una selfie podés comparar mechitas finas contra mechitas gruesas sobre tu propia base. Es especialmente útil porque el contraste es el parámetro que peor se transmite en palabras y el que más determina si el resultado se ve natural o se ve marcado.

