Rubio platinado: el color que menos margen deja

El platinado pide llegar al nivel más alto de la escala y volver cada tres o cuatro semanas. Qué implica desde una base oscura y cuándo conviene no hacerlo.

El platinado no es un tono más claro, es el final de la escala. Hay que llevar el pelo hasta un amarillo pálido y recién ahí matizarlo, y desde una base oscura argentina eso son varias sesiones y un compromiso mensual que no se puede pausar.
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Rubio platinado - Visio AI
Rubio platinado

¿Qué implica realmente llegar al platinado?

Implica decolorar hasta el nivel más alto posible, un amarillo muy pálido, y después aplicar un matizador que neutralice ese amarillo y deje el tono frío. Los dos pasos son obligatorios: sin el segundo el resultado es amarillo, y sin el primero el matiz no tiene sobre qué actuar.

Desde una base oscura y con pigmento cálido abundante, que es la base argentina más común, ese recorrido rara vez se hace en una sola sesión sin comprometer la fibra. Dos o tres sesiones separadas por semanas es lo razonable, y una colorista que te lo diga está cuidando tu pelo.

¿Cuál es el mantenimiento real?

El más exigente de toda la carta. La raíz oscura se ve a las tres semanas y el contraste con el platinado es total, así que el retoque es mensual o poco más. Y el matiz se lava rápido, así que además hay que sostener el tono con shampoo violeta en casa entre visita y visita.

Antes de entrar en el proceso, la pregunta honesta no es si te gusta el platinado sino si podés sostener una visita a la peluquería cada tres o cuatro semanas durante todo el año. Si la respuesta es que no, hay tonos vecinos que dan una parte del efecto sin ese calendario.

¿Qué le hace el verano y la pileta al platinado?

El cloro es su peor enemigo. El pelo platinado está poroso por definición y absorbe el cloro con una facilidad que ninguna otra base tiene, y de ahí sale el tono verdoso que aparece cada enero en la costa y en las piletas de Buenos Aires.

La prevención funciona y es simple: mojarte con agua dulce y aplicar acondicionador sin enjuague antes de meterte, para que la fibra ya esté saturada, y enjuagar apenas salís. Nada de eso reemplaza el matiz, pero baja bastante cuánto vas a necesitarlo en marzo.

¿Cuándo conviene no hacérselo?

Si tu pelo viene de un alisado permanente reciente, de una tintura negra o de decoloraciones encadenadas, el platinado es exactamente lo que no conviene sumar. La fibra tiene un límite y cuando se pasa no hay tratamiento que la devuelva: hay tijera.

También conviene pensarlo si estás en un momento sin tiempo ni plata para un turno mensual, porque un platinado descuidado se ve mucho peor que un color oscuro descuidado. La raíz de tres dedos sobre platino es de las cosas más visibles que existen.

¿Qué alternativas dan parte del efecto?

Un rubio cenizo alto sin llegar al platino da bastante de la sensación fría con dos escalones menos de decoloración y un retoque cada seis u ocho semanas en lugar de cada tres. Es la alternativa más razonable y la que más se recomienda en consulta.

Otra opción es un platinado que no arranque en la raíz, en técnica de balayage o de air touch, que da el efecto sin el calendario mensual. Ver esas tres versiones sobre tu propia cara antes de comprometerte es la forma más rápida de darse cuenta de cuál era la que querías.

Preguntas frecuentes

¿Cuántas sesiones lleva llegar al platinado?

Desde una base oscura argentina, dos o tres separadas por semanas, y a veces más si hay tintura previa. Hacerlo todo en una sola sesión es posible en algunos casos y es justamente lo que produce las puntas que se estiran y no vuelven. Espaciar es el consejo técnico, no una excusa comercial.

¿Cada cuánto hay que retocar el platinado?

Cada tres o cuatro semanas, porque el contraste con la raíz oscura es total y se ve enseguida. Además hay que sostener el matiz en casa con shampoo violeta entre visita y visita. Es el color con el calendario más exigente de toda la carta, sin ninguna excepción.

¿Por qué se me puso verde en la pileta?

Porque el pelo platinado está poroso y absorbe el cloro con muchísima facilidad. Es lo que le pasa a casi todo el mundo en enero. Se previene mojándote con agua dulce y poniéndote acondicionador sin enjuague antes de meterte, y enjuagando apenas salís del agua.

¿El platinado arruina el pelo?

Es el proceso más agresivo de la carta porque exige llevar la fibra al límite de la escala de aclaración. Bien hecho, espaciado y con buen mantenimiento, se puede sostener; hecho de apuro sobre pelo ya castigado, la rotura es probable y no hay tratamiento que la revierta.

¿Hay una alternativa con menos mantenimiento?

Un rubio cenizo alto, sin llegar al platino, da bastante de la sensación fría con dos escalones menos de decoloración y retoque cada seis u ocho semanas. También sirve un platinado en técnica de balayage, que no arranca en la raíz y por lo tanto no exige el turno mensual.

¿Cómo sé si el platinado me favorece?

Con una selfie podés compararlo contra el rubio cenizo y contra un platinado que no toque la raíz. El platino cambia por completo el contraste de la cara, así que verlo sobre tu propio tono de piel es bastante más informativo que cualquier regla de subtono.

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