¿Qué es un mullet y en qué cambió?
La definición estructural no cambió: corto adelante y en los costados, largo atrás. Lo que cambió es la proporción. El mullet de los noventa dejaba una cola larga y neta atrás; el actual acorta bastante ese largo, lo desmecha y lo funde con los costados en lugar de separarlo.
Esa fusión es lo que lo volvió usable de nuevo. El mullet moderno se parece más a un shag con la nuca alargada que al corte que la gente recuerda, y por eso convive sin problema con un ambiente de oficina donde el de los noventa no entraría.
¿A qué textura le va?
A la que tenga cuerpo. En pelo con onda amplia o con densidad, el mullet se arma solo y el desmechado de atrás se separa sin ayuda. En pelo lacio, fino y pesado hay que trabajarlo con producto o el largo de atrás queda colgando plano, que es la versión que a nadie le gusta.
También le va bien al rulo, con la condición de que lo haga alguien que corte en seco. En rulo, el mullet se convierte en un corte de forma y no de largo, y la nuca alargada aparece como volumen y no como cola. Es una de las versiones más lindas del corte y de las menos vistas.
¿Cuánto mantenimiento pide?
Menos del que se cree. El mullet crece parejo y a los tres meses sigue leyéndose como mullet, solo que un poco más largo. Es un corte de ciclo largo, comparable al shag, y bastante más cómodo que cualquiera de los cortes de línea limpia.
Lo que sí hay que sostener es la relación de proporciones, que es de donde sale todo el efecto. Si dejás pasar cinco o seis meses, los costados alcanzan al largo de atrás y el mullet deja de ser un mullet para ser un corte con capas medio raro.
¿Cómo se pide sin salir con el de los noventa?
Aclarando tres cosas: cuánto largo querés atrás, qué tan cortos van los costados y si querés que la transición sea gradual o marcada. Esa tercera definición es la que separa el mullet actual del clásico y casi nunca se pregunta espontáneamente.
Llevá dos fotos, una del máximo que estarías dispuesta a aceptar y otra del mínimo, y dejá que tu peluquera elija dentro de ese rango según tu textura. Es mucho más útil que una sola imagen, porque una sola imagen no comunica cuál es tu límite.
¿Cómo saber si te va antes de cortarte?
El mullet cambia el perfil más que el frente, así que la foto que casi todos miramos es la que menos información da. Vale la pena mirarse de costado y pensar en el corte funcionando en movimiento, no en una pose.
Sobre la parte visual, verlo sobre tu propia cara resuelve rápido si te divierte o te espanta. En Visio AI podés ponerlo al lado del wolf cut y del shag, que son sus vecinos directos, y ahí se entiende cuánto contraste querés realmente.
Preguntas frecuentes
¿El mullet sigue estando de moda?
Sigue apareciendo en peluquerías de Palermo, Villa Crespo y Colegiales desde hace varias temporadas, sobre todo en versión suave y fundida con los costados. La versión neta de los noventa, con la cola larga y separada, prácticamente no se pide y es la que la gente tiene en la cabeza cuando escucha la palabra.
¿Qué diferencia hay entre mullet y wolf cut?
El mullet concentra el largo atrás y lleva los costados cortos; el wolf cut tiene capas por toda la cabeza y mucho volumen en la coronilla. Se parecen porque los dos son desconectados y desmechados, pero el mullet es un corte de silueta y el wolf es un corte de capas.
¿El mullet le queda a las mujeres?
Es de los cortes más pedidos por mujeres en su versión actual, sobre todo con flequillo cortina y con la nuca corta y desmechada. La asociación del mullet con hombres viene de la versión de los noventa; el corte que se hace hoy no tiene mucho que ver con aquel.
¿Se puede hacer mullet con pelo enrulado?
Sí, y queda muy bien, con la condición de que lo haga alguien que corte en seco. En rulo el corte se lee como forma y volumen y no como largo, y la nuca alargada aparece como una masa de rulos en vez de una cola. Es una versión poco vista y muy conseguida.
¿Cada cuánto hay que retocar un mullet?
Cada tres meses aproximadamente, para sostener la proporción entre los costados y el largo de atrás, que es de donde sale todo el efecto. Si lo dejás pasar cinco o seis meses, los costados alcanzan al largo y el corte pierde la silueta que lo define.
¿Cómo lo pruebo antes de decidirme?
Como el mullet se juega en el perfil, conviene mirar el resultado con calma antes de sentarte. Con una selfie podés compararlo contra el shag y el wolf cut sobre tu propia cara y ver cuánto contraste entre corto y largo te resulta cómodo.

